Banco Mundial Condona Deuda a Nicaragua

21/06/2006

Managua 07 de Julio de 2006

Con fecha 1 de julio de 2006 entró en vigor la condonación de la deuda de Nicaragua con el Banco Mundial en el marco de la Iniciativa de Alivio de Deuda Multilateral (MDRI, por sus siglas en inglés).  La condonación es sobre el 100 por ciento de la deuda desembolsada por ese acreedor al 31 de diciembre de 2003 y alcanza US$975 millones, de los cuales US$694 millones corresponden a alivio de deuda bajo la Iniciativa MDRI y US$281 millones a alivio de deuda que originalmente estaba previsto a ser aplicado a lo largo de 18 años bajo la Iniciativa HIPC.  Con esta condonación, la deuda de Nicaragua con el Banco Mundial se reduce de US$1,210 millones a US$235 millones.
La condonación de deuda con el Banco Mundial – junto con las condonaciones que ha venido recibiendo Nicaragua en el marco de la Iniciativa HIPC y una gestión de endeudamiento prudente – contribuye significativamente a encauzar la deuda pública externa hacia la sostenibilidad.  Concretamente, la condonación de la deuda con el Banco Mundial permite:

Reducir la deuda externa en US$975 millones, lo que representa el 18 por ciento de la deuda pública externa registrada al 31 de mayo de 2006 (US$5,345 millones).

Reducir la relación de deuda externa a PIB de 109 por ciento a 89 por ciento, con lo cual por primera vez desde 1980 la deuda externa de Nicaragua es menor al valor del PIB.

Reducir la deuda externa per cápita de US$926 a US$757, es decir que cada nicaragüense debe US$169 menos de lo que debía al 31 de mayo de 2006.

Así mismo, la condonación de deuda con el Banco Mundial permitirá incrementar el gasto en áreas prioritarias para reducir la pobreza (un promedio de 88 millones de córdobas anuales durante el período 2006-2009) y contribuirá a mejorar el clima de inversión, haciendo el país más atractivo a la inversión local y extranjera.

La inclusión de Nicaragua entre los países beneficiados bajo la iniciativa MDRI se logró gracias a un marco macroeconómico estable, la implementación satisfactoria de la estrategia de reducción de la pobreza (ERCERP II) y los sistemas adecuados de administración del gasto público, todo lo cual era requisito para acceder a dicha iniciativa.