Transcripción palabras del Presidente BCN en VII Foro Empresarial: Perspectiva, Desarrollo y Seguridad Alimentaria

Palabras del presentador del evento:

Queremos invitar a que nos acompañe para su presentación a Ovidio Reyes, Presidente del Banco Central. Perspectivas Desarrollo Económico y Seguridad Alimentaria.

Presidente del BCN:

Buenos días todos. Buenos días señores de la mesa que preside esta actividad empresarial.

Bueno, el tema que voy a tratar es un poco diferente, pero tiene que ver con el tema que ustedes apuntan, es un tema que el Ministro de Hacienda había preparado, pero no pudo asistir al evento por razón de tener que atender las emergencias y los preparativos financieros. Y en mi caso voy a hablarles un poco de lo que nuestra institución monetaria evalúa, y le da continuidad, que es la posición económica en la que se encuentra el país, las finanzas y perspectivas. Los temas de desarrollo son temas importantísimos, pero no vengo preparado con temas de seguridad alimentaria, ni temas de desarrollo, pero sí, esto es importante, y tiene que ver con el mismo.

Bueno. Primero, el Banco Central en los últimos dos meses ha estado publicando un conjunto de informes que invito a todos que los lean, son trabajos que nosotros hacemos a la luz de las estadísticas macroeconómicas y una evaluación que hacemos sobre la situación mundial y nacional, ellos son: el Informe de Estado de la Economía, el Informe de Estabilidad Financiera, el Informe de Actividad Económica al Primer Trimestre, medido por el Producto Interno Bruto, el día de ayer salió el Informe de la Balanza de Pagos. Y cuando uno evalúa éstos elementos lo que observa es una economía que ya se recuperó plenamente del shock previo… de los dos shock previos, tanto el shock sociopolítico del 2018 como de la pandemia, y que ahora empieza a buscar una senda nueva de crecimiento en las nuevas condiciones y en el nuevo mundo en el que vivimos.

La economía está creciendo en promedio, o está aterrizando, a una tasa promedio de crecimiento que puede estar alrededor de entre el 4% y el 5% anual. Hasta el año 2017 nosotros teníamos una tasa de tendencia que parecía ubicarse alrededor del 5% y un poco por encima del 5%. Para cualquier país del mundo esta es una excelente tasa de crecimiento. La pandemia vino a generar una profunda distorsión en la producción mundial y en los sistemas de suministros. Eso afectó mucho a todos los países: al empleo, al comercio y a las expectativas, sobre todo. Posteriormente, vino la etapa de recuperación, como era de esperarse, y ahora el reto es mantener esa recuperación y entrar a la etapa de crecimiento. Nosotros creemos que ya salimos o estamos saliendo de la etapa de recuperación y ahora vamos entrando a la etapa de crecimiento.

¿Cuál es esa tasa de crecimiento? Bueno, es algo que vamos a ir monitoreando, evaluando; pero nosotros creemos que tenemos el potencial para mantenerla en alrededor del 5%; un año un poco menos, unos años un poco más, pero tenemos el potencial de lograrlo. Las estadísticas indican que los sectores que están en estos momentos manteniendo esa dinámica están relacionados primero, con el sector exportador. Es bastante loable y destacable el rol que ha tenido el sector primario en esta economía, ha sido la principal fortaleza económica que nosotros hemos tenido, ha sido y no ha sucumbido frente a ningún evento. Si alguien pregunta de riesgos, el sector primario de nuestra economía es el que soporta los mayores, o las mayores perturbaciones y, por lo tanto, es el sector de menor riesgo. Esa es una gran lección, porque antes muchos apostaban que era el desarrollo de otros sectores, que durante la pandemia demostraron tener menos fortaleza y sucumbieron frente a los shocks, pero, el sector primario no. Y cuando hablo del sector primario me estoy refiriendo a la agricultura, al sector pecuario, al sector de producción minera, a la pesca y acuicultura y al sector forestal.

Contradictoriamente, en muchos de los análisis que se hacían previo a los shocks por estudiosos de la materia y organismos internacionales, todos hablaban de un sector primario y agrícola atrasado. Todas esas historias que nos escuchábamos nosotros de debilidad, etcétera, etcétera, y ponían a otros sectores como los sectores punteros del desarrollo. Bueno, ese era un análisis que no tomaba en cuenta que la economía sufre estas perturbaciones. Ahora que ocurrieron, eso es historia del pasado, realmente es donde debemos apostar, es donde debemos apostar porque por demás está muy vinculada con el exterior y lo que deja de venderse aquí se vende afuera, punto. Entonces, creo que mucho hizo Nicaragua con poner sus principales energías allí, porque ahora nos están sirviendo de bastión fundamental, de columna vertebral de la economía. Ha mantenido el flujo constante de exportación y de producción y generación de ingresos, generación de divisas que han facilitado la estabilidad monetaria y cambiaria de Nicaragua, a tal punto que nos estamos volviendo en buena medida menos dependientes, bastante menos dependientes de los flujos de ayuda, de los flujos de cooperación. Y la fuerza económica fundamental radica y está establecida en los fundamentos económicos, principalmente los provenientes de este sector. Era tanta la fortaleza que incluso este sector frente a la falta de financiamiento… y continuó avanzando, en otras realidades una botada de precios de cualquier producto clave de Nicaragua, como el café o la ganadería, hubiera botado la economía, y eso no ha ocurrido, o una falta de financiamiento crediticio proveniente de la banca y de los principales organismos financieros hubiera botado también la economía, y eso no ha ocurrido porque el sector muestra, como les mencioné, una fortaleza excelente. Esa es nuestra realidad.

Si en algo tenemos que apostar es seguir fortaleciendo la productividad en este sector, seguir generando capacitaciones, seguir generando educación, seguir facilitando tecnologías que son las que han realmente hecho el trabajo de garantizar la alimentación de Nicaragua y de garantizar también el financiamiento y el flujo de divisas para el resto de sectores. Claro, en este momento se están viendo favorecidos por una mejora de los precios internacionales, que la pregunta es si ¿va a sostenerse? Por lo que ha ocurrido con la inflación, pareciera ser que estamos en un nuevo estado de precios. Es decir, muchos de estos productos es probable que no vuelvan a los precios anteriores, algunos de ellos, incluyendo los precios de la energía. Tendría que venir quizás una gran revolución energética para botar los precios, pero lo cierto es que la demanda existe para todos los bienes y, por lo tanto, es muy improbable que se produzca una baja generalizada de los precios de los productos que nosotros exportamos. Esto tiene pros y contras porque esa cadena de precios se transmite a la economía interna y afecta también los precios al consumidor, pero, como algunos piensan, es mejor tener buenos precios que malos precios. Es mejor tener buenos precios que estimulen e incentiven la producción a tener malos precios, que no haya actividad económica que pueda verse incentivada o movilizada para tal fin.

En materia de producción, entonces, venimos nosotros creciendo a esta tasa del 4.7% en abril y en términos de actividad económica del primer trimestre, acumuló más de un 5% con respecto al año anterior. Creemos que sí, a finales de año podríamos mantenernos en ese rango entre 4 y 5%.

La inflación, pues, está resultando más elevada que lo observado el año pasado. Pero, tengo que decirles que, en esta materia toda esta inflación que estamos observando es de naturaleza externa. Y frente a ese fenómeno muy poco podemos hacer, porque no depende de nosotros. Cuando uno revisa las estadísticas monetarias y la política monetaria en particular, no es una política monetaria que esté favoreciendo para nada los desequilibrios financieros, al contrario, lo está apoyando. No hay una expansión monetaria desmedida de la base monetaria ni de la emisión del Banco Central. De hecho, el trabajo que nosotros realizamos es para mantener equilibrio, del objetivo fundamental que tenemos, que es la estabilidad de precios y el objetivo cambiario que preanunciamos con la tasa de devaluación. Y ya llevamos cerca de dos años en el Banco Central que no hemos vendido un solo dólar a la economía. Todo lo contrario, más bien, los agentes privados nos venden dólares al Banco Central y hemos venido acumulando reservas (internacionales) de una manera consistente.

Hasta ahora, después de que para la crisis sociopolítica bajamos nuestras reservas hasta los 2.100 millones de dólares, y hoy hemos podido recuperarlas al punto tal que ya contamos con 4.350 millones de dólares de reservas internacionales, un monto lo bastante suficiente como para continuar avanzando en el crecimiento y soportar también cualquier otra eventualidad que pueda venir del plano internacional, pero, no hay desequilibrio monetario, ni hay desequilibrio cambiario. No existe desequilibrio cambiario en Nicaragua. El tipo de cambio de compra y venta se mantiene estable, igual el flujo de venta de divisas y la libre convertibilidad está preservada. Y cuando uno va a las cuentas fiscales observa que hay equilibrio también fiscal, y que hasta la fecha a abril ha habido un superávit fiscal. Entonces, si hay superávit fiscal y si hay equilibrio monetario, entonces, por qué la inflación anda por arriba del 10%, bueno, porque los precios internacionales se dispararon.

Nuestra economía es abierta, muy abierta. Yo creo que hoy es más abierta que muchos tiempos atrás. Estamos hablando de un flujo de exportaciones que perfectamente va a llegar a los 7 mil millones de dólares frente a un PIB de alrededor de 13 mil millones de dólares e importaciones que el año pasado alcanzaron casi los 10 mil millones de dólares. Entonces, es una economía extremadamente abierta. Por lo tanto, lo que ocurra afuera tiene repercusión acá. Y si la inflación empujada por los precios de la energía y los alimentos a nivel internacional sube, sube acá. Entonces, mucho va a depender de lo que hagan los otros para contener la inflación y cómo nos va a afectar a nosotros acá.

Quizás, el mayor riesgo que tenemos nosotros es el alza de las tasas de interés, pero es diferente a como subía la tasa de interés en años anteriores. Nosotros no creemos que el alza de la tasa de interés como tal vaya a ocasionar una disrupción, porque si ni los otros factores que ocasionaron las disrupciones en los años anteriores pudieron desequilibrar el país, un alza de la tasa de interés no debería ser tal (desequilibrar). Podría desacelerar ciertas actividades y al financiamiento, pero, la economía va a poder reponerse de la misma. En las simulaciones que hemos hecho eso es lo que nos resulta, en que el país está preparado para soportar alzas en las tasas de interés.

No obstante, hay una tasa de interés que nosotros no podríamos igualar. Si los Estados Unidos, por ejemplo, empiezan a subir la tasa de interés de una manera más agresiva y ocurre lo que ocurrió en el último combate de la inflación de los Estados Unidos, que las tasas de interés superaron los dos dígitos, difícilmente nosotros vamos a poder competir contra esa tasa de interés. Es decir, el Banco Central (de Nicaragua) no va a subir la tasa de interés a esos niveles. Lo mejor es dejar que la economía se ajuste. Uno puede actuar hasta cierto punto, pero, tampoco vamos a sacrificar mucho solo por sostener una competencia de recursos, porque cuando las tasas de interés suben, realmente empezamos a competir todos por los recursos. Es decir, la plata empieza a fluir a donde es más rentable. Y si afuera te están pagando una tasa muy buena de interés ¿para qué la vas a tener adentro? Sale! Pero bueno, son cosas que están pendientes por verse. Por ahora, nosotros hemos tenido la capacidad que con nuestra política y con nuestros ajustes en la tasa de interés, que la hemos venido gradualmente incrementando hasta ser ahora del 5%, hemos podido mantener los equilibrios y creemos que podríamos seguir y continuar en esa trayectoria.

Respecto del empleo. El empleo ha tenido una recuperación, se observa que el empleo formal del INSS viene incrementándose sostenidamente y la tasa de desempleo viene bajando. El problema es que la tasa de desempleo, si bien mide una reducción, no mide el componente de participación laboral, ¿Qué significa eso? La participación de la población en la fuerza laboral, que es la que presiona sobre los salarios, a partir de allí es que se mide la tasa de desempleo, no sobre el total de la población económicamente activa, bueno, ha habido muchas personas que por razones múltiples se han retirado de la participación laboral, y ese también es un fenómeno mundial, y no han regresado al mercado laboral. En eso pueden incidir muchos factores, nosotros hemos estado haciendo análisis, pero es bien difícil. Uno de ellos es que muchas personas se dedicaron a actividades más en el hogar, menos expuestas frente a los temas pandémicos, pero, también es cierto de que el aumento de la eficiencia en las empresas lleva a exigir empleos de mayor cualificación y eso también impide que muchas personas entren en el mercado laboral o retornen al mismo. Entonces, tenemos una tasa de participación laboral que no se ha recuperado plenamente y esa es la parte pendiente. Pero, la tasa de desempleo está baja, ya es menos del 4%. Cuando la tasa de desempleo baja mucho, entonces comienzan las presiones salariales. Es un fenómeno similar al que está ocurriendo en los Estados Unidos, donde las presiones salariales también están alimentando la mayor inflación.

¿Cómo lidiar con la inflación? Como lo dije, al ser un fenómeno externo, entonces nosotros como nación no podemos confrontarla directamente, porque eso significaría apretar mucho la política monetaria y fiscal que podría provocar una recesión, y no queremos eso, y quién sabe si la podamos controlar porque viene de afuera, entonces, vamos a esperar las acciones. Lo más que se puede hacer es compensar, como lo ha estado haciendo el Gobierno, con políticas de apoyo y de subsidio para paliar sus efectos.

No obstante, tenemos una buena noticia y es que en nuestras estimaciones nosotros estamos esperando que la inflación, aun cuando no se haga nada en el segundo semestre disminuya por razones de estacionalidad, por razones de estructura. Los shocks principales se dieron previamente, entonces, ahora ya la base está alta, va a crecer un poco menos en el segundo semestre. Esperaríamos nosotros que la tasa de inflación se modere en el segundo semestre. Sin embargo, nuestro país ha logrado convivir previamente con inflaciones de un 8%, 7%, 10%, es diferente a otros países que no pueden vivir con ella, nosotros sí podemos vivir sin mayor inconveniente. Como les dije, mayores precios significan más estímulo para la producción, entonces, para un productor es bueno, para un consumidor no necesariamente, entonces, ahí es donde el Estado tiene que diseñar políticas compensatorias para que el costo y el nivel de vida no se encarezca mucho. Eso es por el lado de la inflación.

Por el lado de la estabilidad financiera. Nosotros ya nos encontramos, al igual que en una etapa sostenida de crecimiento, en una etapa ya plena, consolidada, de estabilidad financiera. Y lo que estamos observando es un sistema financiero que se mantiene robusto, con adecuados coeficientes de capital, con adecuada liquidez, con los depósitos en crecimiento, más de dos dígitos de crecimiento, y el crédito regresando. En mi última exposición había señalado que el crédito le estaba costando regresar porque, efectivamente, asomaba tímidamente la cabeza. Eso ya no es así. Ahora el crédito ha regresado y eso abre oportunidades en todos los campos para acercarse con más confianza a la banca y solicitar los financiamientos respectivos. La mora continúa disminuyendo, que alcanzó un componente importante con la pandemia por razones claras: muchas personas que dejaron de laborar, pero se mantiene en niveles altamente razonable, incluso la mora de las microfinanzas, que históricamente había sido un poco elevada, ahora ha bajado de manera importante y parece que se quedará allí. O sea, hay un cambio estructural en cuanto al patrón de comportamientos y de pagos: en nuestra economía hay más responsabilidad de pago.

Entonces, tenemos a un sistema financiero que está fluyendo, un mercado cambiario estable, un mercado hipotecario que se está recuperando. Las tasas de interés en general, la tasa de interés de los bonos del tesoro, la tasa de interés de los depósitos y del crédito, han venido bajando. Probablemente podría detenerse esa baja por el alza de precios internacionales, pero es un buen momento ahora para acceder al financiamiento. Las compañías de seguros han aumentado las primas por seguro. La cobertura de los seguros y la bolsa de valores, igual ha mantenido su dinamismo. Es decir, tenemos un mercado financiero fluyendo y una economía con capacidad de responder frente a shocks externos. Eso es en cuanto a la estabilidad financiera.

Y en cuanto a los componentes externos de nuestra economía. Ayer que publicamos la balanza de pagos, puede verse cómo en el primer trimestre, dada la recuperación económica, las importaciones han crecido más que las exportaciones, las exportaciones continúan con su dinamismo, pero las importaciones han respondido más. Ahí hay efecto precio, por lo que mencionamos, se está importando inflación, está claro, pero, el país está en capacidad de cubrirla. Pero, también hay efecto cantidad y, en efecto cantidad también el volumen ha aumentado de importaciones y de exportaciones.

Por el otro lado, es destacable en el informe de la balanza de pagos que el turismo está regresando. El año pasado, el monto total de turismo que había descendido mucho por la pandemia, obtuvo ingresos de alrededor de unos 180 millones de dólares, y solo en este primer trimestre ya se contabilizaron 110 millones de dólares en ingresos por turismo. O sea, si hacemos una prospectiva podremos alcanzar no menos de 400 millones de dólares. O sea, hay un buen elemento del turismo que se observa en las estadísticas de servicios, fundamentalmente en el rubro de hoteles y restaurantes que están creciendo, se están dinamizando y pensamos que se va a dinamizar más por esta razón.

La inversión extranjera directa también se observa que continúa con su ritmo. Aún falta porque esta información es preliminar, incorporar más estadísticas y más empresas, pero lo que se observa es una dinámica continua de inversión extranjera, de un ingreso superior a los 500 millones de dólares de inversión extranjera directa en este primer trimestre.

Las remesas igual, continúan su dinámica. Más de 600 millones de dólares de ingreso de remesas. Creo que ese es otro cambio importante que está ocurriendo pospandemia que es generalizado en todo Centroamérica, México, República Dominicana, que son los principales países que reciben remesas del exterior, son fuente importante de financiamiento de la economía global y va en ascenso, eso es una realidad. Eso va a continuar y eso también continuará abonando en el crecimiento del gasto. Eso es lo que observamos nosotros por el lado del sector externo. Se mantiene también la dinámica del sector externo, que, como les mencioné, ha permitido la acumulación de reservas y ha facilitado la estabilidad cambiaria de nuestro país.

En perspectiva, entonces, creemos que el año 2022, el año en el que nos encontramos, va a ser un año de crecimiento económico para Nicaragua, menor que el del año pasado, que fue más de un 10%, pero sí a tasas de tendencia natural que caracterizan a nuestro país, que podría andar, como les dije, entre 4% y 5%. Mucho va a depender de lo que ocurra en el exterior, porque nuestra economía está bien atada al comercio mundial. Hay nubarrones afuera y estos son los riesgos de una potencial recesión. Nosotros estamos ajenos en este momento a esa recesión. Pero si ocurre, bueno, veremos. Porque como les dije, el sector primario es muy fuerte en Nicaragua, hoy es muy fuerte y ha sabido adaptarse. La búsqueda de nuevos mercados podría ser una salida frente a la disminución del comercio. Pero, lo cierto, y lo que ha demostrado en los últimos cuatro años, es que hemos estado en capacidad de resistir y de hacer crecer nuestras exportaciones.

Entonces, vemos nosotros que las exportaciones también van a continuar creciendo. Una inflación que en el segundo semestre va a bajar, pero que va a ser tal vez similar o un poco menos que el año pasado. Pero sí continúa siendo un tema que va a ser atendido con los mecanismos actuales que se están atendiendo, pero sobre todo que va a depender de lo que ocurre en el resto del mundo. Vemos el empleo también, que se continuará recuperando, la tasa de desempleo lo más probable es que se ubique en los actuales niveles y se quede ahí entre 3.5 y 4%, no vemos razón para que baje más. Y si las condiciones lo permiten: una recuperación de la participación laboral. Remesas en continuidad e inversión extranjera en niveles similares al año anterior. Entonces, vemos una buena perspectiva económica para este año.

Para los años que siguen, bueno, ahí hay que sacar un poco la bola de vidrio. Uno puede en el papel poner maravillas, yo creo que a ustedes les ha pasado cuando hacen sus estimaciones, que uno en el papel puede proyectar tres, cuatro o cinco años y lo ve maravilloso o lo ve mal, y sale todo lo contrario cuando llega. Pero, lo cierto es que, de mantenerse esta tendencia, nosotros deberíamos esperar que la proyección de crecimiento económico y desarrollo de nuestro país pueda sostenerse sin mayor trauma y que podamos alcanzar los objetivos de reducción de la pobreza que nos hemos venido trazando durante todos los años, que ha sido la política o el objetivo fundamental de toda la política macroeconómica de Nicaragua.

El Ministerio de Hacienda viene trabajando en búsqueda de financiamientos, construyendo programas, construyendo mecanismos resilientes frente al cambio climático, y ahora frente al tema de energía que se mencionó aquí correctamente, que es uno de los temas que de futuro van a todos dar qué pensar, la movilización hacia fuentes alternas energéticas que permitan sostener este crecimiento económico, pero que nosotros creemos que como nación y como buenos nicaragüenses vamos a poder confrontarlos y vamos a salir ganadores de todo este entorno internacional y de nuestra economía nacional.

Los felicito por este Foro y que pasen un buen día.

Muchas Gracias

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